Fortalecer los 4 pilares de la salud mental...
Autoría: Ericka Ileana Escalante Izeta
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Cuidar la salud mental no implica únicamente atender los problemas afectivos o relacionales cuando aparecen. También requiere aprender habilidades que nos ayuden a afrontar las dificultades cotidianas, relacionarnos mejor con otras personas y encontrar sentido en lo que hacemos. Esta visión forma parte del trabajo que impulsa el Centro Municipal de Salud Socioemocional (Cemusse) de Zacatlán, espacio creado para acercar a la población acciones de prevención, atención y promoción del bienestar socioemocional.
Una manera sencilla de comprender cómo podemos fortalecer nuestro bienestar es a través de los cuatro pilares de una mente sana propuestos por Richard J. Davidson: atención, conexión, introspección y propósito. Sus estudios e investigaciones en neurociencia le han permitido establecer que existen cuatro elementos básicos que fortalecen la salud relacionada con nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Su planteamiento parte de una idea esperanzadora: el bienestar es una habilidad que puede desarrollarse y entrenarse.
La atención consiste en aprender a estar presentes y reconocer dónde está nuestra mente. La conexión nos recuerda la importancia de cultivar relaciones basadas en la empatía, la bondad, la compasión y el cuidado. La introspección nos permite conocernos mejor y reconocer cómo nuestros pensamientos y creencias influyen en nuestra manera de vivir. Finalmente, el propósito ayuda a identificar aquello que da significado y dirección a nuestra vida, así como a orientar nuestras acciones hacia lo que valoramos.
Estos principios pueden llevarse a situaciones muy cotidianas: hacer una pausa para respirar cuando sentimos estrés, escuchar con atención a alguien que necesita hablar, revisar la manera en que nos hablamos a nosotros mismos o preguntarnos qué sentido tiene aquello que hacemos cada día. Son pequeñas acciones que pueden favorecer el autocuidado y una forma más consciente de relacionarnos con las demás personas.
Esta perspectiva coincide con el trabajo comunitario del Cemusse, que contempla acciones de prevención y promoción de la salud, detección temprana y atención inicial, psicoterapia individual, intervención en crisis, atención a población escolar y procesos de canalización a atención psicoterapéutica especializada. Además, desarrolla talleres, pláticas, conferencias y caravanas de salud socioemocional dirigidas a escuelas, juntas auxiliares y comunidades de Zacatlán.
Una parte importante de esta estrategia es el fortalecimiento del Voluntariado de Salud Socioemocional, mediante la formación de promotoras y promotores comunitarios capaces de reconocer factores de riesgo y de protección en los habitantes zacatecos. Como parte de este proceso, un grupo de colaboradores de la Ibero Puebla y de la Red por la Paz de Puebla ha implementado capacitaciones en primeros auxilios psicológicos, actitudes básicas para la convivencia, trabajo colaborativo, medicina narrativa y círculos de paz, promoviendo herramientas como la escucha activa, la empatía, el diálogo respetuoso, la contención emocional y la construcción de comunidad.
Las personas responsables de este proyecto de colaboración (Dra. Ericka Escalante, Dra. Gabriela González, Mtro. Conrado Zepeda y Mtro. Yonadab Cabrera) resaltan que el aprendizaje del cuidado de las propias emociones y la formación para saber acompañar a otras personas, son los ejes centrales para aplicar los elementos básicos de la mente sana. Así, el cuidado de la salud socioemocional se construye tanto desde los servicios profesionales como desde la vida cotidiana, las familias y las comunidades.