¡Desenrédate!, escucha a tu cuerpo
Autoría: Leticia López Posada
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de forma inteligente todo lo que escuchamos, leemos, vemos y consumimos. Vivimos enredados en una espiral de exigencia infinita.
¿Cómo identificar lo que es verdad de lo que no?, ¿cómo sabremos lo que nuestro cuerpo necesita si ya ni siquiera podemos escucharlo con tanto ruido afuera?, ¿cómo sabes si aquel post es adecuado para ti si de seguir tantos consejos ya no recuerdas ni cuál era exactamente o quién te lo recomendó?, ¿cómo saber si quien te da ese “tip” es alguien que tiene la preparación correcta?
Ir para atrás parece complicado, pero ¿por qué no iniciar por aquello que es básico, buscando lo que es natural y que está relacionado con nuestros ciclos biológicos, sociales y apegados a la naturaleza misma? Quizá sería una buena clave para reiniciar.
Hay que partir de que nuestro cuerpo sí nos habla, sí nos da señales y lo hace mediante cosas tan comunes y naturales como el hambre, la saciedad, el cansancio, el sueño, el dolor, el placer, la sed, la energía o el estrés, todos parte de nuestra propia humanidad, a la que nos negamos para no “sufrir”; sin embargo, hemos aprendido a desconfiar de esas señales porque siempre hay una recomendación nueva que parece la mejor y la que solucionará desde afuera nuestros problemas, sin un contexto y sin poner en el centro a la persona desde un sentido crítico y profesional.
Desde la época antigua, el bienestar se entendía como un fino equilibrio entre la persona y su entorno. Aire fresco, contacto con la naturaleza, sol, una alimentación sencilla, bebida con moderación, movimiento continuo, vigilia, descanso y sueño suficiente eran considerados los pilares fundamentales de la salud; y aunque el mundo ha cambiado sustancialmente, muchas de estas cosas siguen vigentes y son una buena brújula para volver a encontrar el camino.
¿Cuándo fue la última vez que descansaste solamente porque lo necesitabas y no lo postergaste porque aún no era la hora correcta para ir a la cama?, ¿cuándo comiste porque tu cuerpo así lo necesitaba sin importar si habías consumido o no tus suplementos?, ¿cuándo dejaste de disfrutar un paseo a media tarde sin mirar el reloj cuenta pasos?
Quizá el siguiente consejo de salud que necesitamos escuchar no está en una red social, lo más probable es que provenga del propio cuerpo; recuerda que hace casi 2500 años Hipócrates dijo: “solo existen dos cosas: ciencia y opinión. La primera engendra el conocimiento; la segunda, la ignorancia”.