Sostenibilidad en las prácticas ancestrales textiles
Autoría: Suulijá Valtierra Zaragoza
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Con relación al 05 de junio día mundial del medio ambiente, hago este escrito desde el tema central de sostenibilidad y los procesos ancestrales textiles que integran en la vivencia de pueblos originarios. Dialogar sobre el medio ambiente puede ser desde diversas materias, en este contexto se aborda a partir de las prácticas heredadas del pueblo amuzgo (nn’anncue ñomndaa), mayormente entre mujeres.
Las prácticas tradicionales textiles que se realizan en los pueblos originarios van más allá de crear lienzos textiles. Implican procesos sostenibles, formas de vida, la identidad comunitaria, la conexión espiritual y física con la madre tierra, la cosmovisión, lucha y resistencia de un pueblo.
En el mundo existen diversas formas de vida que accionan e impactan positivamente en factores sociales, culturales y ambientales. En este espacio comparto específicamente sobre los procesos ancestrales textiles que realizamos principalmente nosotras las mujeres tejedoras, en este caso, del pueblo amuzgo (nn’anncue ñomndaa).
Desde tiempos antiguos nuestros ancestros nos han heredado la práctica de hilar el algodón nativo, teñir mediante la obtención de tintes naturales, y tejer con la técnica de telar de cintura. Son tres procesos esenciales que actualmente seguimos realizando y preservando a través del hacer y la transmisión de estos saberes y conocimientos colectivos, por medio de la compartición y enseñanza generalmente entre madre-hija (entre mujeres).
Nosotros los nn’anncue ñomndaa (amuzgos) habitamos en dos estados de la república mexicana: en Guerrero, en los municipios de Xochistlahuaca, Tlacoachistlahuaca y Ometepec, y en Oaxaca, en los municipios de San Pedro Amuzgo y Santa Maria Ipalapa. En tiempos actuales, la mayoría de la población amuzga estamos en la región Costa Chica de Guerrero; en esta ocasión escribo desde la vivencia en la comunidad de Xochistlahuaca (Suljaa’).
Hilar, teñir y tejer, son acciones que implican procedimientos complejos y a largo plazo, una constante interacción y vínculo (sagrado y respetuoso) con la naturaleza, requiere de trabajo en colectivo con los demás,
Cuando hacemos brocados en el telar de cintura, en nuestro idioma materno (amuzgo, ñomndaa) decimos “mats’aa ljeii”, la traducción al español es “estoy escribiendo”.
Para nosotras, el tejido es una forma de escritura visual y narrativa que creamos por medio de brocados o iconografías que presentan la vida en el territorio… la cosmovisión del pueblo amuzgo; los textiles que hacemos son lienzos de memorias vivas, la realidad propia y colectiva, historias de luchas y resistencias, la existencia y conexión con el mundo.
Los procesos tradicionales que se realizan en los pueblos originarios implican acciones respetuosas y responsables con el entorno natural (la madre tierra). Sucede lo mismo con las prácticas textiles tradicionales, se componen de procesos sostenibles que se abordan desde lo social, ambiental y económico. Como son: la siembra y cosecha del algodón que usamos para transformarlo en hilo mediante la técnica del hilado; el uso de materiales naturales que brinda el medio ambiente, las cuales recolectamos y creamos herramientas que pueden durar años de vida útil; todo se hace a mano, no hay intervención de maquinaria industrial; el teñido con tintes naturales que obtenemos son mediante procesos no contaminantes, haciendo uso de elementos que sembramos y recolectamos del entorno natural; la agricultura regenerativa de recursos naturales; la organización y trabajo en colectivo; textiles responsables con el medio ambiente, que con el debido cuidado pueden durar años de uso.
¿Qué hay en un lienzo textil tradicional? la vida misma de quien lo teje, la conexión respetuosa con la tierra, la realidad de un pueblo, el territorio propio y colectivo, la palabra y memoria ancestral, los saberes y conocimientos heredados, un camino de lucha y esperanza en comunidad.
Invito a cuestionarnos ¿qué hay detrás del textil que usamos? ¿cuál es su historia?