Imagen
un rio
Fecha

Del campus al territorio: los ODS cobran vida

Subtítulo
El horizonte de Campus Vivo es pasar de un campus sustentable a una universidad que aprende con su territorio y contribuye a transformarlo

Comparte:

Hablar de sustentabilidad en Puebla obliga a mirar más allá de los indicadores ambientales. La presión sobre el agua, la contaminación, la generación de residuos, la expansión urbana y las desigualdades territoriales muestran que la crisis ecológica es también social. Desde la ecología integral, estos problemas no pueden atenderse por separado: el cuidado de los ecosistemas está ligado a la dignidad de las personas, la justicia socioambiental y la forma en que producimos, consumimos y habitamos el territorio.

En este escenario, las universidades tienen una responsabilidad que rebasa la gestión ambiental de sus instalaciones. Pueden formar profesionistas, generar conocimiento, experimentar soluciones y, sobre todo, vincular sus capacidades con gobiernos, empresas, comunidades y organizaciones sociales. Es justamente en esa articulación donde los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) dejan de ser una agenda abstracta y pueden convertirse en acciones concretas. Cumplir los ODS implica construir alianzas, compartir capacidades y responder a problemas reales del territorio.

La experiencia de la Ibero Puebla permite observar este tránsito. Los resultados más recientes de UI GreenMetric 2026 la ubican como la sexta universidad más sustentable de México y la tercera entre las universidades privadas del país. Más allá de las posiciones, destacan mejoras en ámbitos estratégicos: en agua pasó de 93 por ciento de cumplimiento en 2025 a 100 por ciento en 2026, mientras que en residuos avanzó de 84 a 87 por ciento. A ello se suma la fortaleza sostenida en energía y cambio climático, con 94 por ciento, y un 84 por ciento en gobernanza y digitalización, nueva dimensión de la evaluación.

Estos resultados importan porque expresan capacidades construidas durante años, pero un ranking no debe ser el punto de llegada. El desafío es convertir la infraestructura y la gestión ambiental en oportunidades de aprendizaje, investigación, participación y transformación. Ahí cobra especial relevancia Campus Vivo, concebido como un laboratorio sustentable para la comunidad universitaria.

La planta de tratamiento de agua, los sistemas de aprovechamiento pluvial, la generación fotovoltaica, la gestión integral de residuos y los espacios destinados a la biodiversidad pueden ser mucho más que infraestructura. Pueden convertirse en recursos pedagógicos para observar, medir, investigar, cuestionar y aprender. De esta manera, el campus funciona como un espacio donde se ensayan respuestas a problemas que también enfrentan nuestras ciudades y comunidades.

Publicado originalmente en Ángulo 7.
Más información
Material gráfico
Misael Chirino Durán
Fotografía
Ramón Tecólt González

Solicita Información

Sexo
Motivo

CAPTCHA This question is for testing whether or not you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.