IBERO Puebla recupera el legado humanista de Gilberto Bosques
Comparte:
La IBERO Puebla, a través del Observatorio de Relaciones Internacionales, recibió a Judith Fuentes Aguilar Merino y Alejandro Osornio Ramos, integrantes del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado de la República, para dialogar sobre la vida y el legado del diplomático poblano. Su trayectoria estuvo marcada por la participación política, el periodismo, la educación y la defensa de personas perseguidas durante los regímenes nazi y franquista.
Durante la sesión, Fuentes Aguilar Merino reconoció el trabajo del Observatorio como una iniciativa estudiantil que promueve el análisis riguroso de la política internacional. También explicó que el Centro de Estudios, creado en 2011, brinda apoyo técnico al Senado en materia de política exterior mediante investigaciones y documentos especializados que contribuyen al análisis de asuntos internacionales y al trabajo legislativo.
Entre sus funciones se encuentran la elaboración de estudios sobre temas de coyuntura, el análisis de instrumentos jurídicos y el apoyo a la participación del Senado en encuentros diplomáticos. Estos materiales buscan acercar información especializada a las y los legisladores para contribuir a la discusión de los asuntos que forman parte de la agenda internacional.

Por su parte, Alejandro Osornio Ramos presentó un recorrido por las distintas etapas de la vida de Gilberto Bosques Saldívar, originario de Chiautla de Tapia, Puebla. A los 15 años se trasladó a la capital poblana para estudiar en el Instituto Normalista. Su interés por la educación y la transformación social se vio reflejado en su participación en la vida política del país, particularmente en movimientos obreros y campesinos.
Posteriormente, Bosques se desempeñó como profesor, periodista y legislador. Desde estos ámbitos participó en debates sobre la educación y la organización política de México, experiencias que precedieron su incorporación al servicio exterior y contribuyeron a definir su trayectoria pública.
En 1939, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, asumió funciones consulares en París, en un contexto marcado por el avance del nazismo y la persecución de republicanos españoles bajo el régimen de Francisco Franco. Su labor diplomática estuvo vinculada con la protección de personas perseguidas, una de las facetas más reconocidas de su trayectoria y un referente para reflexionar sobre la responsabilidad de las instituciones ante las crisis humanitarias.
El encuentro permitió recuperar la historia de Bosques desde sus distintas dimensiones y reflexionar sobre la vigencia de principios como la libertad, la justicia y la dignidad humana. Asimismo, destacó el papel de las iniciativas universitarias, como el nuevo Observatorio de la IBERO Puebla, y la colaboración con instituciones públicas en la investigación y difusión de temas relacionados con las relaciones internacionales.